
El huevo contiene una importante aportación de proteínas, vitaminas, minerales y grasas, es un alimento de fácil acceso y por lo mismo, económico.
En tiempos recientes los huevos han sido evitados por muchas personas que se autodietan creyendo evitar así la colesterolhemia, el exceso de colesterol malo, pero no se ha comprobado que el consumo de huevo aumente las cantidades de ácido colestérico, que a fin de cuentas es el verdadero causante de los males. En cambio se relaciona con las grasas saturadas desprendidas de la carne (que por cierto no se evita con la misma frecuencia)
Según algunas instituciones el consumo de huevo en adultos puede ser de hasta 7 huevos por semana, mientras que en los niños debe ser menor a 4 huevos por semana, sin embargo, esto depende en gran medida de la personas
Con todo, el huevo requiere algunas medidas para su consumo que es importante conocer:
Siempre que compres huevos busca que tengan el cascarón intacto, sin roturas y de preferencia muy limpios.
Si compras huevo de paquete respeta de preferencia la fecha de consumo, que siempre debe existir en el empaque
Puedes lavar los cascarones para una mejor higiene, pero nunca laves un huevo que vas a depositar en el refrigerador porque se echan a perder.
No dejes los alimentos preparados con huevo por más de dos horas a temperatura ambiente, especialmente en sitios calurosos este periodo puede ser inferior.